El Euro se ha convertido en la torre de de babel de
la economía de Europa, ya que aunque en un principio fue creado para unificar y
fortalecer las economías de las naciones Europeas, ahora amenaza con
desplomarse bajo su propio peso, por la falta de una voz que unifique las
políticas económicas de la moneda única,
que por el caos fiscal, que en un principio se permitió para mantener las
buenas relaciones de cordialidad comercial entre las naciones estado de la zona
euro, ahora han comenzado a amenazar las economías conjuntas con un
endeudamiento compartido, que terminaría con proponer la desaparición del Euro,
produciendo consigo un retroceso económico y social que solo dejaría tras de sí
una larga recesión que podría terminar en una nueva gran depresión, que no solo
sumirá a Europa en una era de austeridad, sino que también causaría una gran
brecha social entre empresarios y
laboristas, al bajar el nivel de vida de la clase trabajadora, rezagando
cultural y tecnológicamente a estas naciones, simplemente por su incapacidad de
reconocer sus propios errores para poder solucionarlos juntos y hacer de una
buena vez lo que debieron haber hecho desde un principio.
Pues si el Euro significa la unificación económica
para una economía más fuerte, la falta de diálogo entre las naciones de la zona
euro no tiene cabida en la misma, unificación es la clave en una moneda única;
una sola economía, una sola política económica, regida, supervisada y protegida
por un conjunto de naciones, que vele por los intereses de sus ciudadanos, que
son quienes trabajan día a día para mantener funcionando el motor de la
economía, y es por ellos y por su bienestar financiero y seguridad social, que
es tan importante reforzar la integridad económica de mutuo comercio que el
Euro les ha permitido alcanzar, en lugar buscar solo el beneficio personas
abandonando a quienes nos han ayudado a llegar tan lejos, solo para decirles
que se acabo y que debemos dar un paso atrás y otro más para recoger los las
miserias y volver al viejo sistema de feudos, donde cada aldea es un pequeño
mundo que solo puede soñar con ver lo que hay más allá del horizonte.
Todos quieren beneficiarse de las bondades del Euro,
pero nadie quiere hacerse responsable de su supervivencia o más bien permanencia
como pilar económico de la fortaleza monetaria de Europa, pues ahora todos
quieren autonomía financiera, cuando esta ha sido la causa fundamental de la
caída del Euro, pues todos han usado el Euro como moneda de cambio
internacional, para obtener una ganancia justa por las exportaciones a naciones
extranjeras y como moneda común de control de inflación en el comercio interno,
pero claro sin rendir cuentas a ningún organismo común, de las decisiones administrativas
de los organismos individuales, que aunque usan al Euro como moneda común, administran
los ingresos obtenidos de este indiferentemente de él, como es posible que una
nación que gasta más de lo que gana deba ser rescatada de por aquellas que
trabajan en función de ser rentables fiscalmente.
Para ser más simples como puede existir una unidad
monetaria entre naciones sin un organismo, dígase un banco central Europeo,
formado, administrado, dirigido y supervisado por un comité internacional de economistas
en representación de todos y cada uno de los países estado que forman parte de
la zona euro, para que velen por el correcto y efectivo funcionamiento de la
economía de la zona euro.
Sé que es difícil en principio pretender que los
países que poseen políticas económicas y de comercio diferentes, de pronto
tengan que reorganizar todo su sistema financiero interno para llevarlo a un
modelo más amplio de economía, regido por políticas y mecanismos más
globalizados y enfocados a una integración financiera de naciones unidas Europeas,
pero para que el proyecto del Euro no fracase y sea una herramienta eficiente
de desarrollo económico y bienestar social, dicho cambio debe darse en función
de una mayor integridad económica y beneficio financiero para los miembros de
la zona euro y así alcanzar un verdadero progreso económico, social y sobretodo
cultural, en el futuro que realmente merecen los ciudadanos que forman parte de
estas naciones de la eurozona, que son quienes más duramente han trabajado por
el bienestar de la economía de Europa, siendo ellos los más golpeados pos la
caída del Euro y las pobres e ineficientes políticas de austeridad que en lugar
de dar solución al problema, solo merman la voluntad de la clase trabajadora;
motor y corazón de la economía que le dio al Euro su verdadero valor.