Muros e inmigración
Parece imposible que habiendo
avanzado tanto como sociedad civilizada, aun existan personas que crean que los
muros que separan a una sociedad del resto del mundo, son una solución factible
en nuestros tiempos, y más aun en el hecho de que la humanidad a alcanzado casi
su máximo nivel de globalización, en un mundo que nos es cada vez más pequeño;
porque si es verdad que podemos ver más allá del horizonte, también hay muros
intangibles que nos impiden expandir nuestra sociedad más allá de este pequeño,
frágil y hermoso planeta azul que nos ha dado la vida y un lugar parta vivirla.
Antes de continuar con mas
charla filosófica sobre lo que significan los muros y lo que representan para
nosotros, permítanme recordarles una cosa; que creo que jamás deberíamos
olvidar o tomar a la ligera, y es la siguiente: “aquellos que olvidan su pasado
están condenados a repetirlo”.
Supongo que ahora se preguntaran
por que les he dicho esto y cuál es su relevancia para el tema; además de ser
una verdad absoluta, como muy pocas cosas lo son en este mundo, la razón es muy
simple: solo hay que mirar un poco en el pasado, para darnos cuenta de que algo
parecido ya había pasado antes, en otro lugar y a otras personas, porque sin
importar lo únicos que creamos ser, errar es de humanos, y eso es precisamente
lo que somos… humanos.
Para comenzar me gustaría
hablarles un poco de uno de los muros más conocidos, y además el más grande del
mundo; siendo la única estructura construida por humanos que puede ser vista
desde el espacio, por lo que estoy seguro que ya saben a cual me refiero, si
así es, están en lo correcto: es la gran muralla china, construida a lo largo y
ancho de sus fronteras, por las sucesivas dinastías imperiales de la antigua
China, para protegerse de las invasiones de sus vecinos, a quienes consideraban
bárbaros; curiosamente uno de estos grupos barbaros, los mongoles;
establecieron en china una de las dinastías más importantes de esta: la
dinastía Yuan, tan importante para ellos en su desarrollo social como cultura
civilizada, sobre todo por sus contribuciones a su sistema económico, por lo que
la moneda del país aun hoy en día lleva su nombre, habiendo dejado de ser un
reino imperial hace ya mucho tiempo, para cobertores en una república popular,
pero la dinastía Yuan no fue la última dinastía imperial china, una de ellas y
la más conocida por las grandes riquezas que ostento en su momento, opacando
por mucho a las anteriores y aun mas a las posteriores a ella, esta fue la
dinastía Ming, que en el punto más alto de su poder creo la flota mercante de
barcos más grandes y numerosos del mundo, tanto así que ni la flota real del
imperio británico y real armada española combinada durante la era de la
conquista podrían siquiera comparársele, pero lo triste es que al morir el
emperador responsable de aquella magnifica empresa, con la intención de expandir
su mundo a cada rincón del mundo conocido y mantener relaciones comerciales con
todas las culturas que este podía ofrecer, este murió y su sucesor, decidió
destruir la flota, pues no tenía interés en el mundo fuera de su mundo, y así
comenzó realmente el encierro de China tras sus propios muros, como fue el
deseo del primer gran emperador; el emperador Quin, pronunciado Chin; de quien
toma el nombre el país que el mismo unifico y sobre el cual levantó la primera
muralla; para mantener a los mongoles fuera de su territorio. Pero el
aislacionismo de China, aunque les permitió a los chinos el tiempo para
desarrollar una fuerte identidad cultural propia, manteniéndolos ocultos tras
sus muros de conflictos externos, para contemplar las expresiones artísticas y
cultivarse en las distintas artes que enriquecieron tanto su cultura. Desde
este punto de vista vivir rodeado de muros en tu propio mundo parece ser un
sueño hecho realidad, pero la verdad es que agáchate y cubrirte, no te prepara
para enfrentar el mundo, solo te oculta de él, y una parte del mundo no es todo
el mundo, así como una verdad a media no
es toda la verdad, y ocultar las cosa no hace que desaparezcan, es por eso que
cuando los Chinos que habían vivido generaciones aislados tras sus propios
muros, fueron tan fácilmente vencidos y convertidos y dominados por sus vecinos
y otras fuerzas extranjeras, mejor acostumbradas a desenvolverse en un mundo más
grande del que ellos conocían. Pero ese es el pasado y hoy en día la gran
muralla yace en ruinas, pues ningún muro prevalece, solo las personas lo hacen,
una gemación tras otra, por lo que la China de esta generación no tiene muros
que se interpongan en su camino y la globalización que hoy en día es la norma
para crecer y expandir los horizontes les ha permitido convertirse en una de
las naciones más importantes del mundo, con un futuro aun más prometedor.
La verdad es que si lo
quisiera, hablaría y hablaría de muros todo el día y como cayeron unos tras
otros: como los muros de Troya; que fueron violados de una forma tan ridícula,
que es la muestra más evidente de su sobre estimada seguridad, asiendo
desaparecer a toda una civilización en una noche, de tal manera que su
existencia se ha convertido en un mito, o de muro de Berlín; hecho para separar
las ideas de las personas, para que nadie se atreviera a pensar diferente o
individualmente por sí mismo, como si un muro pudiera detener algo que es
intangible, pero al mismo tiempo tan poderoso que termino por derribarlo, ya
que al fin del cabo todos queremos ser libres y no podemos ser libres rodeados
de muros, sin importar la supuesta seguridad que estos ofrezcan.
Y entonces, ¿qué pasa con
los inmigrantes y los refugiados?, que ahora se han convertido en los
indeseables, a menos claro; que sean mano de obra barata y fácil de explotar o
personas de quienes se pueda abusar impunemente, para usarlos y desecharlos sin
ningún interés, ni respeto por la decencia y la dignidad humana. Si suena duro
y difícil de aceptar y es así por que es la verdad pura y simple, sin adornos
para que suene bonito y razonable, la verdad es que a la mayoría no le gusta
pensar en esas personas y mucho menos saber de ellas, hasta que son demasiadas
para que parezca creíble aparentar que no existen, pero el hecho es que si
existen y también son personas con derechos y necesidades, que se ven obligados
a dejar sus hogares, incluso a veces a su familia, para buscar un mejor futuro
y vivir con dignidad del fruto de su esfuerzo, sin tener que soportar
humillaciones ni penurias, pero en muchos casos eso es lo único que encuentran,
pues nunca es fácil empezar de nuevo y menos aun en una tierra extraña, sobre
todo cuando eres visto como un problema con el que hay que lidiar.
Pues aunque somos una
sociedad mundialmente globalizada e informatizada en la mayoría de los casos,
se pensaría que hemos alcanzado la mayor sinergia con el mundo en el que
vivimos, donde las fronteras son una mera formalidad burocrática para organizar
y administrar de forma eficiente los recursos, haciéndonos capaces de
interactuar libremente entre nosotros, aprendiendo y enriqueciéndonos de las
diferentes culturas e ideas que la humanidad tiene para ofrecer. Pero
lamentablemente ese no es el caso, sin importar cuanto hallamos evolucionado
intelectual y socialmente como cultura global, la verdad es que aun nos regimos
las mismas viejas reglas tribales de nuestros ancestros, donde cada quien vive
en su propio y pre-juicioso mundo, donde las fronteras son una herramienta
política que sirve a la política, en la diplomacia de los poderosos, con la
justificación del bien mayor.
Pensando erróneamente: que
un país, que una nación, son un territorio determinado, un pedazo de tierra donde
vive un grupo de personas que comparten un gentilicio, cuando lo que hace a un
país no es un pedazo de tierra con un nombre, sino todas y cada una de las
personas que viven allí, logrando con su arduo trabajo y determinación de
seguir adelante, vivir con dignidad junto a quienes como ellos llegaron a esa
tierra para hacerla su hogar.
Por eso no debemos olvidar
que el gentilicio más grande que existe y que todos compartimos, indiferente
mente de la raza credo o religión, es el de: terrestre, porque esta tierra; la
tierra (el planeta tierra), es nuestro hogar, donde todos vivimos, padecemos y
morimos siendo parte de ella por igual, además si África es la cuna de la
humanidad, eso significa nuestra civilización así como las distintas culturas
del mundo nacieron y han evolucionado de la migración y más aun si como creen
algunos científicos, la vida primigenia que surgió en la tierra vino del
espacio, en meteoritos y asteroides con vida bacteriana congelada en su
interior, proveyó el material genético para el desarrollo de la vida, haciendo
de toda la vida como la conocemos un acto de migración, y si esa vida
bacteriana proviene de mundos destruidos o extintos estaríamos hablando de
refugiados en busca de un lugar para vivir y dar vida a un nuevo mundo.
Aun con todo esto parece
imposible de creer que habiendo avanzado tanto como una sociedad civilizada,
aun existan hoy en día, personas que crean que un muro que separa a una
sociedad del resto del mundo, es una solución factible en nuestros tiempos, haciendo
que la cosmopolita sociedad global que hemos alcanzado, quede encerrada detrás
de un muro, quitándonos la posibilidad de darnos la oportunidad de vivir en una
sociedad más grande, donde podamos seguir expandiendo nuestros horizontes para
vivir y seguir viviendo mas allá de las fronteras, de un viejo mundo a uno
nuevo, como lo hicieron nuestros ancestros pensando en el futuro, en lugar de
tenerle miedo escondiéndose detrás de un muro.
Somos los grandes
inmigrantes, siempre en busca de otros mundos para hacer más grande nuestro
mundo y nuestro destino es ir más allá para seguir adelante en busca de nuestro
futuro.