Pues no debemos olvidar nunca
que el dinero no es más que una útil herramienta de orden administrativo, para
cuantificar la relación equivalente del trabajo o esfuerzo requerido para
realizar una tarea; ya sea esta la fabricación de un producto o la realización
de un servicio el cual debe ser retribuido de forma equivalente, es decir a
través de de una remuneración adecuada y justa. Pues solo la esclavitud como
forma fosada de trabajo, obliga a las personas a realizar tareas sin recibir
nada a cambio más que el derecho de vivir el cual ya todos poseemos desde el
momento en el que nacemos, pues nuestras vidas nos pertenecen solo a nosotros y
ni a nadie más, aquellos que traten de convencernos de lo contrario no son más
que opresores tratantes de esclavos, quienes se aprovechan de la ignorancia de
algunos para explotarlos, muchas veces bajo la protección de líderes corruptos
quienes los utilizan como un recurso inagotable, para el enriquecimiento
propio, acosta de la miseria de otros.
No toda empresa tiene por qué
estar enfocada necesariamente al obsceno enriquecimiento de una pequeña
minoría, si no que esta también puede enfocarse al enriquecimiento de la
calidad de vida de minorías, que en algunos países culturalmente corruptos y
negligentes poseen los niveles más altos de pobreza, en los que empresas
privadas sin fines de lucro propio; financiadas por personas adineradas o de
recursos económicos considerables que se preocupen realmente por las
condiciones de miseria y abandono en las que vive buena parte de la sociedad,
se den cuenta que dar de comer al hambriento no resuelve el problema pues no
solo de pan vive el hombre y pan hoy y hambre para mañana es lo mismo que nada,
es hora de usar la cabeza y pensar las cosas y pensarlas bien, pues para todo
problema hay una solución, siempre y cuando nos tomemos el tiempo para encontrarla
y tengamos la determinación de llevarla a cabo, y habiendo dicho esto y
conociendo las el problema y sus causas, son evidentes las necesitadas de
recursos y servicios básicos indispensables, como; agua potable, alimentos,
servicios de sanidad, asistencia médica, educación, electricidad, transporte y
comunicaciones, los cuales son absoluta mente necesarios para el desarrollo
adecuado de toda sociedad civilizada y que dicha sociedad de saber y poder
administrar adecuadamente, ya que en la medida en la que enseñemos a los más
humildes a valerse por sí mismos en lugar de vivir de ayudas, las cuales no son
más que limosnas y si nos acostumbramos solo a vivir de limosnas, perderemos
nuestra dignidad y eso no solo nos condenara a nosotros y a nuestros hijos y a
los hijos de nuestros hijos, desmoronándonos como comunidad y denigrándonos
como personas.
Es por eso que es tan
importante que comencemos a pensar en nosotros mismos y en aquellos que nos
rodean, en cómo podemos ayudarnos a nosotros mismos para poder comenzar a
ayudar a aquellos que nos rodean, que como nosotros también sueñan con un
futuro mejor, pero ya debemos despertar y trabajar juntos para que una vida
mejor deje de ser un sueño y se convierta en una realidad.