sábado, 11 de febrero de 2017

Muros e inmigración

Muros e inmigración

Parece imposible que habiendo avanzado tanto como sociedad civilizada, aun existan personas que crean que los muros que separan a una sociedad del resto del mundo, son una solución factible en nuestros tiempos, y más aun en el hecho de que la humanidad a alcanzado casi su máximo nivel de globalización, en un mundo que nos es cada vez más pequeño; porque si es verdad que podemos ver más allá del horizonte, también hay muros intangibles que nos impiden expandir nuestra sociedad más allá de este pequeño, frágil y hermoso planeta azul que nos ha dado la vida y un lugar parta vivirla.

Antes de continuar con mas charla filosófica sobre lo que significan los muros y lo que representan para nosotros, permítanme recordarles una cosa; que creo que jamás deberíamos olvidar o tomar a la ligera, y es la siguiente: “aquellos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo”.

Supongo que ahora se preguntaran por que les he dicho esto y cuál es su relevancia para el tema; además de ser una verdad absoluta, como muy pocas cosas lo son en este mundo, la razón es muy simple: solo hay que mirar un poco en el pasado, para darnos cuenta de que algo parecido ya había pasado antes, en otro lugar y a otras personas, porque sin importar lo únicos que creamos ser, errar es de humanos, y eso es precisamente lo que somos… humanos.

Para comenzar me gustaría hablarles un poco de uno de los muros más conocidos, y además el más grande del mundo; siendo la única estructura construida por humanos que puede ser vista desde el espacio, por lo que estoy seguro que ya saben a cual me refiero, si así es, están en lo correcto: es la gran muralla china, construida a lo largo y ancho de sus fronteras, por las sucesivas dinastías imperiales de la antigua China, para protegerse de las invasiones de sus vecinos, a quienes consideraban bárbaros; curiosamente uno de estos grupos barbaros, los mongoles; establecieron en china una de las dinastías más importantes de esta: la dinastía Yuan, tan importante para ellos en su desarrollo social como cultura civilizada, sobre todo por sus contribuciones a su sistema económico, por lo que la moneda del país aun hoy en día lleva su nombre, habiendo dejado de ser un reino imperial hace ya mucho tiempo, para cobertores en una república popular, pero la dinastía Yuan no fue la última dinastía imperial china, una de ellas y la más conocida por las grandes riquezas que ostento en su momento, opacando por mucho a las anteriores y aun mas a las posteriores a ella, esta fue la dinastía Ming, que en el punto más alto de su poder creo la flota mercante de barcos más grandes y numerosos del mundo, tanto así que ni la flota real del imperio británico y real armada española combinada durante la era de la conquista podrían siquiera comparársele, pero lo triste es que al morir el emperador responsable de aquella magnifica empresa, con la intención de expandir su mundo a cada rincón del mundo conocido y mantener relaciones comerciales con todas las culturas que este podía ofrecer, este murió y su sucesor, decidió destruir la flota, pues no tenía interés en el mundo fuera de su mundo, y así comenzó realmente el encierro de China tras sus propios muros, como fue el deseo del primer gran emperador; el emperador Quin, pronunciado Chin; de quien toma el nombre el país que el mismo unifico y sobre el cual levantó la primera muralla; para mantener a los mongoles fuera de su territorio. Pero el aislacionismo de China, aunque les permitió a los chinos el tiempo para desarrollar una fuerte identidad cultural propia, manteniéndolos ocultos tras sus muros de conflictos externos, para contemplar las expresiones artísticas y cultivarse en las distintas artes que enriquecieron tanto su cultura. Desde este punto de vista vivir rodeado de muros en tu propio mundo parece ser un sueño hecho realidad, pero la verdad es que agáchate y cubrirte, no te prepara para enfrentar el mundo, solo te oculta de él, y una parte del mundo no es todo el mundo,  así como una verdad a media no es toda la verdad, y ocultar las cosa no hace que desaparezcan, es por eso que cuando los Chinos que habían vivido generaciones aislados tras sus propios muros, fueron tan fácilmente vencidos y convertidos y dominados por sus vecinos y otras fuerzas extranjeras, mejor acostumbradas a desenvolverse en un mundo más grande del que ellos conocían. Pero ese es el pasado y hoy en día la gran muralla yace en ruinas, pues ningún muro prevalece, solo las personas lo hacen, una gemación tras otra, por lo que la China de esta generación no tiene muros que se interpongan en su camino y la globalización que hoy en día es la norma para crecer y expandir los horizontes les ha permitido convertirse en una de las naciones más importantes del mundo, con un futuro aun más prometedor.

La verdad es que si lo quisiera, hablaría y hablaría de muros todo el día y como cayeron unos tras otros: como los muros de Troya; que fueron violados de una forma tan ridícula, que es la muestra más evidente de su sobre estimada seguridad, asiendo desaparecer a toda una civilización en una noche, de tal manera que su existencia se ha convertido en un mito, o de muro de Berlín; hecho para separar las ideas de las personas, para que nadie se atreviera a pensar diferente o individualmente por sí mismo, como si un muro pudiera detener algo que es intangible, pero al mismo tiempo tan poderoso que termino por derribarlo, ya que al fin del cabo todos queremos ser libres y no podemos ser libres rodeados de muros, sin importar la supuesta seguridad que estos ofrezcan.

Y entonces, ¿qué pasa con los inmigrantes y los refugiados?, que ahora se han convertido en los indeseables, a menos claro; que sean mano de obra barata y fácil de explotar o personas de quienes se pueda abusar impunemente, para usarlos y desecharlos sin ningún interés, ni respeto por la decencia y la dignidad humana. Si suena duro y difícil de aceptar y es así por que es la verdad pura y simple, sin adornos para que suene bonito y razonable, la verdad es que a la mayoría no le gusta pensar en esas personas y mucho menos saber de ellas, hasta que son demasiadas para que parezca creíble aparentar que no existen, pero el hecho es que si existen y también son personas con derechos y necesidades, que se ven obligados a dejar sus hogares, incluso a veces a su familia, para buscar un mejor futuro y vivir con dignidad del fruto de su esfuerzo, sin tener que soportar humillaciones ni penurias, pero en muchos casos eso es lo único que encuentran, pues nunca es fácil empezar de nuevo y menos aun en una tierra extraña, sobre todo cuando eres visto como un problema con el que hay que lidiar.

Pues aunque somos una sociedad mundialmente globalizada e informatizada en la mayoría de los casos, se pensaría que hemos alcanzado la mayor sinergia con el mundo en el que vivimos, donde las fronteras son una mera formalidad burocrática para organizar y administrar de forma eficiente los recursos, haciéndonos capaces de interactuar libremente entre nosotros, aprendiendo y enriqueciéndonos de las diferentes culturas e ideas que la humanidad tiene para ofrecer. Pero lamentablemente ese no es el caso, sin importar cuanto hallamos evolucionado intelectual y socialmente como cultura global, la verdad es que aun nos regimos las mismas viejas reglas tribales de nuestros ancestros, donde cada quien vive en su propio y pre-juicioso mundo, donde las fronteras son una herramienta política que sirve a la política, en la diplomacia de los poderosos, con la justificación del bien mayor.

Pensando erróneamente: que un país, que una nación, son un territorio determinado, un pedazo de tierra donde vive un grupo de personas que comparten un gentilicio, cuando lo que hace a un país no es un pedazo de tierra con un nombre, sino todas y cada una de las personas que viven allí, logrando con su arduo trabajo y determinación de seguir adelante, vivir con dignidad junto a quienes como ellos llegaron a esa tierra para hacerla su hogar.

Por eso no debemos olvidar que el gentilicio más grande que existe y que todos compartimos, indiferente mente de la raza credo o religión, es el de: terrestre, porque esta tierra; la tierra (el planeta tierra), es nuestro hogar, donde todos vivimos, padecemos y morimos siendo parte de ella por igual, además si África es la cuna de la humanidad, eso significa nuestra civilización así como las distintas culturas del mundo nacieron y han evolucionado de la migración y más aun si como creen algunos científicos, la vida primigenia que surgió en la tierra vino del espacio, en meteoritos y asteroides con vida bacteriana congelada en su interior, proveyó el material genético para el desarrollo de la vida, haciendo de toda la vida como la conocemos un acto de migración, y si esa vida bacteriana proviene de mundos destruidos o extintos estaríamos hablando de refugiados en busca de un lugar para vivir y dar vida a un nuevo mundo.

Aun con todo esto parece imposible de creer que habiendo avanzado tanto como una sociedad civilizada, aun existan hoy en día, personas que crean que un muro que separa a una sociedad del resto del mundo, es una solución factible en nuestros tiempos, haciendo que la cosmopolita sociedad global que hemos alcanzado, quede encerrada detrás de un muro, quitándonos la posibilidad de darnos la oportunidad de vivir en una sociedad más grande, donde podamos seguir expandiendo nuestros horizontes para vivir y seguir viviendo mas allá de las fronteras, de un viejo mundo a uno nuevo, como lo hicieron nuestros ancestros pensando en el futuro, en lugar de tenerle miedo escondiéndose detrás de un muro.


Somos los grandes inmigrantes, siempre en busca de otros mundos para hacer más grande nuestro mundo y nuestro destino es ir más allá para seguir adelante en busca de nuestro futuro.